sábado, 19 de abril de 2014
Macondo
Mariposas amarillas acompañan a Gabriel García Márquez en su viaje de regreso a la Ciénega grande. En el trayecto de vuelta habrá de pasar por las redacciones de los periódicos impresos en su amada Colombia; habrá de ver a la luminosidad impactante de Barranquilla con el ambiente bohemio de La Cueva; y habrá de revivir el pretendido ambiente europeísta de Bogotá. Regresará a Aracatáca tranquilo luego de un periplo por un mundo en el que supo levantar su palabra para expresar la esencia de la gente de la costa de Colombia, con esa alegría ingeniosa y bullanguera que describió magistralmente. En su viaje conoció personas y creó personajes, se comprometió con lo que creía, enfrentó adversidades. El destino le trajo a estas tierras y se convirtió en el colombiano más mexicano y el mexicano más colombiano. En Colombia fue siempre amado por unos y controvertido por otros. Su forma de pensar y sus relaciones políticas le acercaron afectos, disgustos y hasta enemigos. Pero gracias a eso llegó a esta patria que le acogió y ahora le honra como mexicano que es, al llevarlo al palacio de las bellas artes. Ahora que se ha ido seguramente muchos habrán de tomar conciencia de su dimensión trascendente que con palabras hizo que el mundo mirara la costa de Colombia con la calidez humana dibujada en las oraciones de Cien Años de Soledad.
Antes de iniciar la parte más vital de su trayecto, aun muy joven, Gabriel García Marquez también habría dicho: soy mejor en el relato. A partir de ahí se habría convertido en periodista y autor de cuentos y novelas. Se hizo creador de mundos y espacios a partir de su propia vida. Su Macondo es una realidad mágica que combina las imágenes de su tierra natal, llena de colores, contrastes, montañas, selva, humedad, palafitos y vida. Vida con alegría como muerte con solemnidad. Ahí las personas se mezclan con las personajes como los dioses griegos se relacionaron con los humanos. Sus historias tomadas de la tradición popular costeña, y de las obras de Cepeda Zamudio y otros colegas, fueron recreadas con una pluma que tomando las frases frescas se conforman con algún soplo de las lecturas de Joyce y Rulfo. En ellas, se expresaron plenos de condición humana aquellos personajes y personas, y lograron que los ojos de la literatura del mundo voltearan la vista a Colombia, a México y a la región latinoamericana. Gabo fue mexicano por decisión y aquí ha dejado huella en la formación periodística, en la literaria y en la industria de las letras. Su amistad con Carlos Fuentes y su generosidad hicieron posible la fundación de la Cátedra Julio Gortázar en la Universidad de Guadalajara, que recibió siempre el apoyo de Gabo para consolidar la Feria Internacional del Libro como el evento de su tipo más importante en nuestra lengua. Esa feria cuyos edificios están llenos de historias que han puesto contra la pared a muchas personas, porque con la literatura cambian su vida. En México escribió la mayor parte de su obra, sin dejar de pensar en su Patria. Mariposas amarillas revolotean sobre la ciénega para llevar de regreso al autor, que sin ser Coronel, sí tiene quién le escriba.
sábado, 12 de abril de 2014
2 GDL
Hay dos Guadalajaras. Como hay dos Mexicos. Nuestras comunidades viven una tensión en medio del contraste. La ciudad tiene tamaño considerable. Aun está lejos de ser una gran ciudad que haga trascender su nombre en el mundo. Para hacerlo es necesario resolver esa tensión.
En la historia de la ciudad se ha consolidado una idea de división entre el Oriente y el Poniente de la mancha urbana. Hace algunas décadas se situaba la frontera en el trazo de la Calzada Independencia. Aun quedan rastros de aquella demarcación que parecía formada por cuatro cuadritos en los cuarteles Hidalgo,Juárez, Libertad y Reforma. Esas divisiones territoriales no existen más, ni las formales como tampoco las convencionales. Pero existen aun dos Guadalajaras. La una, está formada por instituciones eficientes con visión global que son altamente productivas. En ellas trabajan miles de personas que viven a un ritmo acorde con el vértigo y la incertidumbre propia de nuestro tiempo. Están sujetas a mediciones continuas de su desempeño y a la competencia abierta. Se sitúan en los cuatro puntos cardinales de la ciudad desde las fábricas de autos y partes automotrices en El Salto, hasta las empresas que desarrollan software en Zapopan, pasando por las instituciones financieras en Guadalajara; en plantas y edificios también trabajan empresas comerciales altamente eficientes ubicadas prácticamente todos los rincones de la metrópoli. En los últimos 20 años la ciudad ha visto como estas unidades eficientes se implantan y desarrollan generando una sensación de progreso. Esa Guadalajara es una ciudad que puede compararse con cualquiera en el mundo. Los más jóvenes viven con la visión bien puesta en esta Guadalajara interconectada y vibrante. La otra, Guadalajara está formada por miles de personas y unidades económicas que actúan inercialmente. La informalidad, la falta de rigor, como la tendencia a eludir el cumplimiento responsable, los convierte en altamente improductivos. Esa otra Guadalajara está también en todas las zonas de la urbe: tienditas, puestos ambulantes, tianguis, talleres, que aparecen para formar un rico contraste económico y social. Esa tensión entre la vida tradicional y la eficiencia enfocada al mérito individual, es una de las características de nuestra sociedad.
La ciudad vive una transformación silenciosa en la que avanza la actualización, la interconexión en una convivencia con ese sector tradicional que ha caído en la trampa de la baja productividad y los bajos salarios. Es imperioso que la ciudad impulse todas fuentes de crecimiento con innovación que generen valor económico que llegue a las familias. Los estímulos para inducir la transformación de las unidades económicas en empresas son esenciales. Hay mucho que hacer aun para estimular el paso a la formalidad, para quitar obstáculos a la iniciativa creadora y sobre todo para fomentar el espíritu emprendedor entre los jóvenes. Las regulaciones actuales muchas veces estimular al sector tradicional a mantenerse ahí, con el pretexto de medidas asistencialistas. Es necesario crear condiciones que alienten a mas personas y empresas a incorporarse a la vida económica formal de la Guadalajara global. Se deben eliminar los incentivos que premian la ineficiencia y la informalidad. Con el pretexto de luchar contra la pobreza se alienta al comercio ilegal, se premia a algunos con condiciones preferentes que nos equitativas, se aplican limitaciones al crecimiento del comercio eficiente, se limitan iniciativas innovadoras en el uso y aprovechamiento inmobiliario, y se mantienen prácticas regulatorias absurdas. El mejor estímulo a la creatividad es la libertad personal y económica. Guadalajara avanza en su incorporación como una metrópoli global, pero lo hace a un paso lento. Aun estamos en muchos sentidos cerrados al cambio, a pesar de que lo tenemos aquí y disfrutamos de él. Las dos Guadalajaras conviven en un mismo territorio, las dos se trensan en la vida cotidiana. Tienen colores distintos. Sabores distintos. Rostros distintos. Y no se trata solamente de de cuestiones económicas, sino de una actitud ante la realidad. Los más jóvenes inclinarán la balanza para hacer cosmopolita y orgullosa de de su cultura a una ciudad que debe abrirse con vigor y decisión a medidas que liberen la capacidad y la iniciativa. Estimular una educación abierta y libre en los jóvenes y abrir las ventanas y las puertas nos llevará a hacer la gran ciudad trascendente en el mundo, que queremos los que amamos la libertad y a esta tierra.
sábado, 5 de abril de 2014
Primavera GDL
Guadalajara brilla en contraste. Juntos, la llegada del tibio viento, la luminosidad creciente, y la sequedad citadina se transforma en en flores. En calles y avenidas el color de la atracción inunda con una luz distinta. Las noches se hacen más plácidas. Las plazas se visitan, los restaurantes invitan a convivir. Los apetitos se enfocan a la frescura. En todos lados, en colonias y barrios, el estado de ánimo percibe de forma distinta la música, que pasa de lo armonioso a lo bullanguero. El las fiestas los cuerpos se estiran y mecen a otro ritmo, llamando a las olas, imitando a las algas. El optimismo se acentúa. Los parques reciben a los más pequeños quienes se agitan más, mientras los jóvenes conviven más intensamente. La ciudad se transforma recordándonos que aun en el más urbano de los ambientes la naturaleza manda. Los espacios verdes se tiñen de amarillos, lilas, rosados que luego abren paso a naranjas, rojos y blancos que por solo unos días estallan su belleza. Junto a ella están los grises, sepias, marrones descompuestos. Junto a la belleza de una jacarandá en flor aparecen hierros retorcidos, oxidados, aderezados con desechos ocasionales. Brutales contrastes con el deterioro que producen los humos y los despojos del progreso. Pero al final predomina la belleza efímera de las frágiles flores que atraen a los seres calces de volar. Para muchos es tiempo de contagiarse del optimismo natural de los más pequeños; para otros es paréntesis para dejarnos llevar por iniciativas juveniles. Contraste es la palabra que quizá mejor describe lo que sucede en primavera en la ciudad. Cambia el marco, el ámbito se percibe mejor. El espacio parece, solo parece el mismo. Pero en realidad cada primavera es distinta y en cada calle la ciudad no es la misma. La vida de cada uno no parece la misma. Las personas no son las mismas. Pareciera que son cada vez más. En ese marco florido surgen rostros capaces de soñar, muchos sufren, algunos padecen. Salen en reuniones las caras que muestran en sus ojos esperanza, otras, discretamente, reflejan nostalgia. Algunos pocos caminan hacia los altares apostando al futuro, otros ni se atreven ni a pedir consuelo.
Pareciera que caminamos más de prisa. Solo pareciera. Porque los contrastes que tiene la ciudad que a muchos llenan de entusiasmo pareciera que no son suficientes para impulsar la energía de una transformación de verdad. En primavera hay que alzar la mirada para que no pase como decía uno de los personajes creados por Juan Rulfo “hacía tantos años que no alzaba la cara, que me olvidé del cielo” Al voltear hacia arriba se encuentra en la ciudad un azul intenso, ahí está el contraste del color, ahí también las líneas del altivo horizonte urbano que se levanta para desafiar las suaves líneas del valle, ahí también los pájaros, ahí las estrellas de primavera. Guadalajara necesita que todos alcemos la cara y agucemos la vista en el horizonte del tiempo por venir. Para creer más en nosotros y dejar de lado los prejuicios que nos hacen estar mirando por conservar baja la mirada.
sábado, 29 de marzo de 2014
Paz de la libertad
Octavio Paz fue un defensor de la libertad. Plural se llamó la revista que dirigió con pasión. Apostó por los disensos. Contrapunto es palabra clave en su obra. La poesía habla en tiempo perpetuo. Paz es el poeta de México que describió, predijo y luchó por el entendimiento de la mexicanidad. Quizá la forma más puntual de acercarnos a una definición del espíritu de este gran humanista son sus propios versos contenidos en el famoso poema hermandad:
“Soy hombre:/ duro poco / y es enorme la noche. / Pero miro hacia arriba: / las estrellas escriben. / Sin entender comprendo: / también soy escritura / y en este mismo instante /alguien me deletrea.” En una profunda referencia a la eternidad, o incluso a Dios mismo se reconoce fugaz y al mismo tiempo capaz de permanecer mediante las letras. El explicaba que quizá los monosílabos más significados para entender la libertad son el sí y el no. Entre ellos hay un enorme espacio de decisión, de reflexión, de sensación, de condición humana, y ese es el espacio que Paz defendió. En ese ámbito el arte vive, allí el sentimiento inspira, es dónde el hombre es propiamente hombre. Su pensamiento social y político es consecuencia de su forma de ver, de su forma de entender: “yo soy mis pasos, oigo las voces de lo que pienso, las voces que me piensan al pensarlas. Soy la sombra de mis palabras”. Esa sombra nos cobija y nos permite pensar mejor al hombre. Nos acerca a la idea de nuestro México lleno de fuerza y contraste: “Sobre el pecho de México / se rompen los hombre /las piedras se rompen / adentro hay un agua que bebemos / agua que amarga /agua que alarga más la sed /¿Dónde está el otra agua?” preguntó de forma petrificante. Llegó a ser un humanista universal por medio de lo mexicano, porque para él la patria es la única puerta al infinito. La libertad pasa por la vista que identifica las letras, las palabras, el arte, quizá por eso denominó como privilegios de la vista a algunas de sus reflexiones sobre el arte. El erotismo y el amor que se da en esa libertad es capaz de expresarse: “Dos cuerpos frente a frente / son a veces dos olas / y la noche es océano.” la expresión del amor en palabras, del pensamiento sólido respecto a lo humano y su reflejo preciso en textos que contienen valor y belleza es uno de sus legados perpetuos. Así como Homero prolija el pensamiento filosófico del pueblo griego a partir de la poesía. Octavio Paz fecunda con su amor a la libertad hecha poesía el perfil para pensar en el hombre con la conciencia puesta en esta Patria y hacer palabras universales llenas de lo nuestro. A cien años de su nacimiento el mejor homenaje que se puede hacer al poeta es tomar las páginas de sus textos y llevarlas con paciencia a los niños y los jóvenes para que puedan tener el privilegio de ver el arte y conocer a un liberal en el sentido más profundo. Su obra es testimonio de libertad.
lunes, 24 de marzo de 2014
sábado, 22 de marzo de 2014
Liberar más que restringir
De un patio a otro Daniel Buren intervino el mejor edificio de Guadalajara. Caminar por los espacios de los que se apropió el artista francés es un gozo y al mismo tiempo nos hace reflexionar. Es delicioso apreciar la explosión geométrica de color en muros, capiteles, acentos en formas y espejos que reflejan bruscamente el contraste de formas nuestras que pueden mirarse y apreciarse más. El arte conceptual de Bruen se expresa en la arquitectura concebida por Manuel Tolsá, al que llega con sus tradicionales líneas verticales de 8.7 centímetros que aparecen remarcando formas en muros y columnas. Al captar el color de México, lo expresa en uno de sus mejores edificios civiles dando testimonio de que es posible el arte público que toca, usa y rehusa el patrimonio edificado, para que pueda ser apreciado desde nuevas perspectivas. Nuestra ciudad vive un momento vital en donde se repiensa, se rehace, se re habita. Las expresiones de arte público, las nuevas comunidades asentadas en barrios que se transforman, los proyectos arquitectónicos de muy diverso cuño, unidos al impacto de nuevas tecnologías impactan nuestra ciudad. En cada una de estas expresiones, en la arquitectura innovadora, el arte digital, que llega hasta los muros desde la colonia Miravalle hasta la calle Juan Manuel, o la música en las calles, hay un ejercicio de libertad que debemos fomentar. Guadalajara es tierra fértil para que el talento surja, aunque parezca más árida de cuando de hacerlo florecer se trata. La ciudad es el marco donde el arte debe expresarse. Sacarlo de los íntimos recintos para llevarlo a donde todos puedan apreciarlo es una tarea fundamental. Así como Buren tomó el edificio del Hospicio Cabañas, es necesario que cada vez más arquitectos, pintores, músicos, escultores, pensadores, escritores tomen nuestra ciudad para expresarse, para trabajar en ella, para vivirla y compartirla. Sus intervenciones suman valor estético, producen polémica, nos hacen pensar. Son una oda a la libertad. Fomentar estas expresiones es comprender que el todo está hecho de fragmentos. Que se puede construir a base partes muy diversas y que se puede desconstruir observando desde distintas perspectivas. La pluralidad expresiva fortalece la libertad. Este trabajo in situ, alejado de parámetros de oficialidad es también un homenaje al talento y el mérito que debemos enaltecer como sociedad responsable. Vale la pena recordar que fue Fidias, un artista, fue quién dio forma a los dioses griegos y que la representación de la belleza de la figura humana surgió de la expresión civil. Hay muchos espacios que intervenir en la ciudad. Hay muchos muros que esperan la calidez del color, muchas plazas que esperan las suaves melodías y muchos rincones que agurdan por las palabras que nos hagan sentir. Con formas, colores, notas y palabras surge una critica que nos permite percibir más y de diversas formas nuestra realidad citadina. Daniel Buren, como Mathias Gueritz, Clemente Orozco, Gabriel Flores y muchos más han dejado testimonio de su talento expresado de cara a la ciudad. La intervención de Buren invita a abrir la ciudad al pensamiento y la sensibilidad. Invita a pensar en liberar más que en restringir.
sábado, 15 de marzo de 2014
Medir la paz
Con el enfoque que privilegia la eficiencia, que analiza los procesos y privilegia los resultados es común escuchar que lo que no se mide no existe. El desempeño se mide en casi todos los ámbitos de nuestra vida, desde la economía hasta la educación, como también se han encontrado métodos para apreciar conceptos como el bienestar. Ahora un centro de pensamiento internacional independiente el Institute for Economics and Peace (IEP), que está dedicado a establecer métodos para enfocar la paz como un elemento que pueda medirse positivamente para contribuir al bien ser y el progreso, está analizando la paz en México. El análisis ofrece un enfoque por estados en un reporte que puede verse en http://visionofhumanity.org/sites/default/files/Mexico%20Peace%20Index%202013.pdf, se muestran los resultados. Este es el tercer estudio nacional que mide la paz, realizado por la organización luego de los elaborados en Estados Unidos y el Reino Unido. Los datos que arroja el estudio confirman que los retos más importantes están situados en el trabajo policial efectivo, la construcción de un sistema judicial que avance con firmeza ante la impunidad, y en la percepción de corrupción y deterioro institucional que tiene la población. En el ranking por estados Campeche fue la entidad con mayor valoración, con una equivalente a Missisipi o Delawere en Estados Unidos. La región más violenta fue el Norte del País y Jalisco aparece en la parte media de la tabla en el lugar 17. El 90 por ciento de las personas entrevistadas consideraron que la policía era corrupta o muy corrupta y 50% que lo eran las fuerzas armadas, un 30 por ciento más que los promedios que el promedio global. La cultura de la denuncia a las autoridades es muy baja, solo 19% de los robos, 8% de los fraudes y 10% de los casos de extorsión se reportan. En los últimos 10 años se han triplicado el número de armas de fuego introducidas a México. La justicia medida en términos de detenidos respecto de homicidios se deteriora. El impacto económico de la violencia lo estima en más de 27.7% del Producto Interno Bruto. Y las tendencias indican que en 10 años esté índice de paz se ha deteriorado en 27% y México ha caído 45 lugares en el ranking global. Resulta de utilidad el medir con indicadores objetivos la realidad social. Este estudio tiene como característica que llama la atención el enfoque positivo de la paz. Es necesario que a nivel local se definan métodos para medir estos aspectos de una forma mucho más asertiva, dado que muchos de los indicadores oficiales con los que se cuenta actualmente se limitan a describir las cifras de delitos, denuncias, sentencias y por otra parte se mide la percepción de violencia o incidencia de conductas delictivas, pero sus resultados muchas veces resultan contradictorios o carecen de solidez dada la enorme cantidad de delitos y violencia que no se hace del conocimiento de las autoridades. México en algunas regiones y Jalisco en especial tiene las condiciones para mejorar substancialmente en el clima de paz, por sus características, infraestructura, solidez institucional y capital humano. Solo puede haber libertad si la sociedad se encuentra y se percibe en paz. Por eso medir la paz es un elemento fundamental para evaluar el ejercicio de las libertades. Medir es apreciar, por eso bienvenidos estudios que evalúen la paz.
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